El humo es el elemento del fuego que nos permite detectar más oportunamente el inicio de un incendio. La mayoría de materiales desprenden humo durante la combustión.
Existen varios tipos de detectores de humo: tipo spot fotoeléctricos direccionables o convencionales, de 2 o 4 hilos, con opciones de bases aisladoras, con sirena o luz, y relevadores auxiliares.
Otras tecnologías permiten la detección rápida de humo, con tecnología láser; o detección muy temprana del humo con sistemas más activos mediante aspiración.